Hola, soy Patricia Picco, nací y vivo en Gualeguay, tengo 67 años y me dedico a la fotografía digital desde el año 2009.
No fue fácil para mí por una cuestión generacional en lo que se refiere a la relación con la tecnología, ya que hoy por hoy el laboratorio de un fotógrafo digital es un Software, y lo pongo así, con mayúsculas porque las opciones de edición ahí son infinitas.
Soy autodidacta, aunque estudié mucho sobre técnicas fotográficas a través de foros, tutoriales, mirando muchas fotos de fotógrafos muy talentosos de todo el mundo – los hay y muchos – fueron y son muy inspiradores, aprendí de ellos también.
Me encanta esconderme detrás de mi cámara y conectarme conmigo y con el entorno, buscar el contraste, mirar con ojos de fotógrafo, imaginar un encuadre.
Al final, no sé si yo encuentro la imagen o ella me encuentra a mí, y eso me encanta, me hace feliz, es un gran disfrute. Lo que sí sé es que soy un artista visual.
Y así, uno va envejeciendo y va cambiando la visión del mundo. Eso es muy mágico, hoy miro fotos viejas, que antes no me gustaban y hoy me gustan, eso es genial, las edito, las trabajo, tengo más paciencia, menos ansiedad, las miro, las vuelvo a mirar, corrijo, me tomo mi tiempo. Soy bastante exigente conmigo, y eso no me parece tan mal, trato de ser impecable en lo que hago.
También trato de transmitir alguna emoción a través de mis fotografías, lindas, feas, tristes, alegres. Si la persona que mira la imagen no se emociona, no es una buena imagen.
Cándido Portinarí decía: “el arte es arte o es basura”. No sé si lo mío es arte, lo que sí sé es que está hecho con mucho trabajo, mucho esfuerzo, mucho tiempo, mucho estudio y sobre todo con mucho amor, con mucho corazón.
Pero yo no soy la protagonista de esta historia, las protagonistas son las amadas abejas que me han honrado con su presencia. ¡Les agradezco!
¡Que tengan un buen viaje visual y disfruten las imágenes!
Y otra vez… ¡Gracias!




